Requisitos Mínimos de Windows 11: ¿Tu PC es Compatible?
Microsoft no dejó instalar Windows 11 en cualquier ordenador. Antes de comprar tu licencia y perder el día, comprueba en 3 minutos que tu equipo cumple los requisitos. Te explicamos exactamente dónde mirar y qué hacer si te falta algo.
Los requisitos de un vistazo
Windows 11 es bastante más exigente que Windows 10 en dos puntos concretos: la generación del procesador y el TPM 2.0. Si tu equipo tiene unos años, es bastante probable que aún cumpla los mínimos. Esta es la lista oficial que tienes que cumplir:
| Componente | Mínimo exigido |
|---|---|
| Procesador | 64 bits a 1 GHz o más Intel 8ª generación o superior AMD Ryzen 3000 (Zen 2) o superior |
| Memoria RAM | 4 GB |
| Almacenamiento | 64 GB |
| Firmware | UEFI con Secure Boot |
| Seguridad | TPM 2.0 |
| Tarjeta gráfica | WDDM 2.0, con DirectX 12 |
| Internet | Necesario para la descarga y la configuración inicial |
Los 4 GB de RAM y los 64 GB de disco son mínimos matemáticos. Windows 11 va razonablemente con 8 GB de RAM y un SSD de 256 GB. Si estás en 4 GB, funciona, pero lo notarás en el navegador y en los juegos.
Cómo comprobar tu PC paso a paso
Microsoft tiene una herramienta oficial que te dice si tu equipo puede instalar Windows 11. Es la más fiable, porque no se limita a mirar la marca del procesador: lo contrasta con su base de datos de hardware compatible.
- Abre la página oficial: microsoft.com/es-es/software-download/windows11.
- Pulsa Comprobar compatibilidad con Windows 11.
- Descarga y abre el Asistente de compatibilidad de PC.
- Pulsa Comprobar ahora y espera el veredicto.
- El programa te dice si tu equipo es compatible y, si no lo es, qué componente concreto falla.
Este asistente funciona incluso en Windows 7, 8 y 10, así que puedes ejecutarlo en el equipo antiguo antes de decidir nada.
Comprobación rápida del procesador y la RAM
Si solo quieres una referencia rápida sin instalar nada: pulsa Windows + R, escribe msinfo32 y pulsa Enter. Verás el modelo exacto del procesador, la cantidad de RAM instalada y si el equipo arranca en modo UEFI o en el antiguo modo BIOS. Con esos tres datos ya puedes compararlos con la tabla de arriba.
El TPM 2.0, el requisito que más sorpresas da
El TPM es un chip de seguridad que ya viene integrado en la placa base desde hace años. El problema es que algunos equipos lo tienen, pero está desactivado en la BIOS, y entonces Windows 11 lo da por incompatible.
Para saber si el tuyo está activo, entra en Configuración > Seguridad de Windows > Seguridad del dispositivo > Core Isolation y mira si aparece la opción de TPM. Si no aparece, casi siempre es que está desactivado.
Existe un truco popular para saltarse el TPM 2.0 y el Secure Boot editando el registro durante la instalación. Funciona, pero Microsoft puede bloquearlo en cualquier actualización y acabas con un sistema que deja de actualizarse. No lo recomendamos.
Si tu equipo es de 2018 en adelante, lo más probable es que el TPM 2.0 esté disponible y solo necesite activarse en la BIOS. Eso lo resolvemos paso a paso en la guía de instalación desde USB entrando a la BIOS.
¿Qué pasa si tu PC no cumple?
No es el final del mundo. Las opciones reales, de mejor a peor, son estas:
- Activar el TPM en la BIOS. Si el equipo es de 2018 o posterior, es lo más probable y no cuesta nada.
- Actualizar la BIOS. Muchos equipos antiguos reciben el TPM 2.0 tras actualizar el firmware, sin cambiar ninguna pieza.
- Subir la RAM o cambiar el disco a SSD. Si te faltan los 4 GB de RAM, casi cualquier memoria de 8 GB barata te pone en orden.
- Quedarte en Windows 10. Sigue funcionando perfectamente, aunque ya no recibe actualizaciones de seguridad. Lo explicamos en la guía del fin de soporte de Windows 10.
- Cambiar algún componente clave. Si el procesador es de 2015 o anterior, la placa base no admite Windows 11 aunque le añadas RAM. Es el punto sin retorno.
¿Se puede arreglar subiendo piezas?
Sí, pero conviene ser realista sobre lo que cambia y lo que no:
| Pieza | ¿Sirve para Windows 11? | Coste |
|---|---|---|
| Memoria RAM hasta 8 GB | ✅ Sí, cumple el mínimo | Bajo |
| SSD de 256 GB | ✅ Sí, cumple el mínimo | Bajo |
| Placa base y procesador | ⚠️ Solo si el procesador es de 8ª generación o Zen 2 en adelante | Alto |
Consejo: si tu placa base y procesador no dan soporte a TPM 2.0, antes de gastarte en un procesador nuevo, mira si tu placa actual se puede cambiar por una compatible. Suele salir bastante más barato que renovar el equipo entero.
Qué hacer cuando ya es compatible
Con el veredicto en verde ya puedes instalar Windows 11 con normalidad. El orden recomendado es instalar primero, activar la licencia y solo después perderte con ajustes y programas.
Y aquí viene lo importante: instalar Windows 11 no significa tenerlo original. El sistema se instala, pero sin una clave válida verás la marca de agua de Activar Windows y te quedarás sin actualizaciones de seguridad. Te contamos la única solución legal en la guía para quitar la marca de agua.
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